UNICEF Argentina presenta por segundo año la campaña “Semana del Prematuro” con el objetivo de instalar en la agenda pública la problemática de la prematurez desde una perspectiva de derechos y con la participación tanto de los equipos de salud como principales líderes para el cambio como, en especial, de la familia y la comunidad. Este año se trata de sensibilizar sobre el derecho de todo recién nacido a estar acompañado por su familia todo el tiempo.
Con el propósito de identificar las principales barreras y facilitadores para la garantía de este derecho, UNICEF realizó unaencuesta en los 153 servicios de neonatología que participan activamente en la campaña(). La muestra quedó constituida por 130 servicios en su mayoría públicos (74%), que asisten más de 1000 partos por año (82%), ubicados en todo el país, con mayor concentración en CABA y provincia de Buenos Aires pero con al menos un servicio por provincia.
Los resultados mostraron que sólo el 39% tiene ingreso irrestricto durante día y noche para ambos padres. En 4 de cada 10 servicios los padres son considerados como visita y se colocan carteles con horarios de visitas, timbres y/o intercomunicadores. En menor medida (10%) no se autoriza el ingreso de los abuelos y hermanos y si lo hacen es en días preestablecidos.
Las principales barreras para el cumplimiento del derecho Nº 9 el decálogo de UNICEF sobre los derechos de los niños y niñas prematuros son: falta de conocimiento, barreras físicas, organizacionales, socio-económicas y culturales.
En relación a la falta de conocimiento se reconoce que solo la mitad de los padres son informados sobre este derecho (52,5%). Los profesionales del equipo de salud perciben que solo la mitad conoce los beneficios comprobados científicamente del acompañamiento todo el tiempo. Un escaso porcentaje (17%) conoce bien o muy bien las leyes y convenciones vigentes que amparan este derecho.
Existen barreras físicas que no permiten el acompañamiento y que van desde no contar con lugares de descanso y/o distención para los padres de los prematuros y RN internados (6 de cada 10 servicios) hasta no contar con sillas (2 de cada 10). Sólo el 18% tiene un espacio físico (salón, estar) definido para que los padres, hermanos, seres próximos reciban educación sobre cuidados del prematuro, hagan reuniones grupales y/o intercambien experiencias. La barrera física más crítica es que el 43% no cuenta con residencias para madres. Además, en 4 de cada 10 unidades no hay un espacio físico para que la familia de un niño o niña que muere pueda acompañarse mutuamente.
Las principales barreras organizacionales se dan porque no todo el personal a cargo del cuidado del recién nacido colabora con la inclusión de los padres en los cuidados progresivos de sus hijos. Esta función de monitoreo multiparamétrico se ve en muchos casos limitado a que los padres cambien el pañal o bañen su hijo. Su participación o colaboración en otras prácticas, probadamente efectivas se da en menor medida. Cuando es necesario efectuar procedimientos en un prematuro, 9 de cada 10 padres debe retirarse y en el 54% de los servicios hubo niños y niñas que en los últimos meses, fallecieron sin la compañía de su familia.
Por ello, UNICEF busca sensibilizar sobre el derecho de todo recién nacido a estar acompañado por su familia todo el tiempo. Está demostrado que la activa participación de los padres tiene múltiples beneficios para la recuperación integral del niño y la reducción de la mortalidad.
En primer lugar, permite ahorrar horas de enfermería neonatal, que es un recurso humano crítico pero siempre insuficiente en número. Los padres asumen tareas de fácil aprendizaje (por ejemplo alimentar a sus bebés por sonda nasogástrica) y de esta manera, las enfermeras pueden ocuparse más eficientemente de los pacientes más críticos.
En segundo lugar, incrementa el porcentaje de alimentación a pecho al alta en recién nacidos prematuros: más del 80% de los recién nacidos de muy bajo peso egresan con alimentación a pecho, una de las medidas más reconocidas para disminuir la mortalidad infantil.
En tercer lugar, incorpora en las terapias neonatales el “monitoreo multiparamétrico” de los hijos que permite la detección precoz de problemas por parte de los padres que gracias a su permanencia continua, conocen rápidamente el estado de sus hijos y detectan los cambios.
FUENTE: Unicef Argentina
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